La industria musical se une en un «entierro simbólico» para reclamar el futuro de la sala Repvblicca

Con una marcha al más puro estilo de Nueva Orleans y los acordes de Sedajazz, el sector valenciano recuerda las pérdidas de 2024 y exige diálogo al Ayuntamiento de Mislata.

VALÈNCIA – La histórica sala Repvblicca vivió ayer una de sus jornadas más atípicas y emocionantes. El sector musical valenciano se dio cita para celebrar un entierro simbólico, una marcha fúnebre acompañada por la música de Sedajazz que sirvió para recordar todo lo que se perdió durante el año 2024 a causa del cierre del espacio.

Un balance de pérdidas culturales y laborales

La marcha no solo fue un acto estético, sino una denuncia de las consecuencias reales del cierre. Según datos del sector, el parón de la actividad en la sala supuso la cancelación de 45 conciertos y dejó a decenas de profesionales (técnicos, montadores, seguridad y personal de sala) sin poder trabajar. “Cada concierto cancelado es más que una fecha que desaparece: es cultura que no sucede y una comunidad que se rompe”, recordaban los asistentes durante el acto.

El sector pide diálogo y legalidad

Después de que la justicia haya declarado nulo el cierre de la sala, el sector de la música en vivo reclama ahora un paso adelante institucional. La demanda es clara y directa: la apertura de una vía de diálogo con el Ayuntamiento de Mislata para adecuar el aforo de la sala Repvblicca a lo que marca estrictamente la ley.

El acto finalizó con un mensaje de esperanza: que este sea el último “entierro” y que la próxima vez que el sector se reúna en la sala sea para celebrar lo que realmente importa: la música en directo.

Fotos: @rsgfotografia (Rubén Salcedo)